Pisando sobre mojado.

5.9.08

24 hrs., no party, no people

Los días tienen 24 horas, que se alargan y se encogen según el día. Esta mañana fue ayer, y después viví dos tardes en una hora sin moverme de la terraza del Voramar. Los capítulos de una hora duran tres, el viaje de diez minutos que hice por la mañana, a la vuelta fueron cincuenta o más, todos me adelantan a cámara lenta, mi coche a ciento veinte en la parte de fuera, parado en el habitáculo. Jueves, viernes, no hay fiesta, no hay gente, sólo el viaje en el tiempo, deprisa, despacio, como una pelota atada al final de una goma.
Es jueves como podría haber sido martes.
Esto no es exactamente monotonía.
Más party, más people, 24 horas de verdad.